Remojar, colar, triturar y filtrar almendras es una fiesta (ui, sí) pero yo prefiero simplificar, así que preparo la leche de almendra triturando manteca de almendra y agua.

La cantidad de manteca por litro de agua es algo totalmente personal, según prefieras la leche más o menos espesa, así que lo mejor es que pruebes y decidas cómo te gusta a ti. Yo añado ¼ de taza de manteca por litro de agua (1/4 de taza es algo así como 4 cucharadas rasas).

Para una leche básica no necesitas más, pero si quieres darle un toque de sabor puedes añadir una pizca de sal y otra de canela; y si quieres que esté más dulce, un dátil o 1 cucharadita del sirope que prefieras.

Aquí he usado la leche de almendra para preparar un pudding de chía que añadiremos al bol de fruta del desayuno.

¡Que paséis un buen día! 😘