Tengo una espinaca fresca que da gusto verla, así que marchando un smoothie bien verde. Guardaré un poco más de espinaca para hacer una ensalada y la que me sobre la congelaré igual que hago con el kale: la lavo, retiro el agua con la centrifugadora de ensalada y la congelo en una bolsa.

Por supuesto si quisiera volver a consumirla en ensalada sería un drama 😨 (no lo intenten en sus casas), pero para hacer smoothies o cremas de verduras es muy práctico y se preserva así su contenido en vitaminas más que si la dejáramos varios días en la nevera y entonces la consumiéramos.

Base:

  • 1 taza de piña
  • 1 taza de espinacas
  • 1 taza de coliflor congelada
  • 1 cucharada de harina de plátano
  • 1 cucharada de espirulina
  • 1 cucharada de colágeno
  • 1 cucharada de aceite de coco
  • agua

Arriba: leche de coco, frambuesas, granada, chía, pipas de girasol y nibs de cacao.

¡Feliz martes!