Para ser una receta con tan solo dos ingredientes, el yogur casero de leche de coco genera muchas dudas, y es comprensible, la fermentación natural no es algo que podamos ver ni controlar, y eso estresa. Ocurre lo mismo con el chucrut casero.

Para que te vayas a dormir en paz dejando el tarro de yogur en la cocina y lo que te encuentres al día siguiente no sea una mezcla agria con aspecto de haberse cortado, voy a intentar responder aquí a todas las preguntas que me habéis ido planteando en Instagram. ¡Vamos allá!

La receta

Antes de empezar echa un vistazo a la receta.

Expectativas

Un yogur casero (de leche de coco o de leche de burra, tanto da) difícilmente tendrá la textura de un yogur comercial. ¡Y no pasa nada! No tiene espesantes, ni emulsionantes, así que el resultado podría ser algo más líquido y menos homogéneo. Estará rico igual.

Ingredientes y utensilios

¿Qué leche de coco utilizas?

Leche de coco en lata, con toda su grasa, y cuyos ingredientes son leche de coco y agua, nada más. He probado con las marcas Dr. Goerg y Rapunzel y ambas funcionan de maravilla. Por ingredientes, Bio Terrasana y Coco King Bio deberían funcionar también pero tengo pendiente probarlas.

¿Dónde puedo comprar la leche de coco?

La encontrarás en herboristerías y tiendas de alimentación sana, tanto físicas como online. También empieza a ser común en muchos supermercados y grandes superficies.

¿La leche de coco de tetra brik sirve?

No. Esa leche contiene demasiada agua y poca leche de coco. Suele llevar también emulsionantes y gomas que impiden que los probióticos hagan su trabajo.

¿Qué probióticos necesito?

Cualquier probiótico de los que tomarías para mejorar tu flora intestinal. Tan solo fíjate que contenga lactobacillus i bifidobacterias.

Es importante también que el probiótico no lleve en casa una eternidad o los probióticos estarán un pelín muertos.

¿Dónde puedo comprar los probióticos?

Los encontrarás en herboristerías y tiendas de alimentación sana, tanto físicas como online.

¿Es imprescindible que el tarro sea de cristal?

No, pero cuanto más cristal y menos plástico utilices en tu cocina, mejor.

¿Puedo utilizar una yogurtera?

Si te hace ilusión darle uso a esa yogurtera que tienes abandonada, adelante, pero no es necesario. En verano basta con la temperatura ambiente, y en invierno dejando el tarro al lado de un radiador. También puedes precalentar el horno a 40 º C, apagarlo y entonces meter dentro el tarro.

Si te decantas por la yogurtera, asegúrate de que hay más o menos la misma cantidad de probióticos en cada tarrito.

Algo no ha ido bien…

Mi yogur no ha fermentado

Teniendo en cuenta que solamente usamos leche de coco y probióticos, está claro que el problema está en alguno de estos dos ingredientes.

  • Posibles problemas con la leche de coco: contenía algún ingrediente extraño (goma guar, goma xantana, etc.).
  • Posibles problemas con el probiótico:
    • No contiene lactobacillus y bifidobacterias.
    • Las cepas no están activas porque el probiótico está en malas condiciones o caducado.
Mi yogur sabe raro

Definamos raro…

  • Está agrio y la leche parece cortada: tíralo, no ha fermentado (revisa el punto anterior).
  • Está muy ácido: la próxima vez reduce el tiempo de fermentación.
  • La parte líquida y la parte grasa están separadas: esto es porque al meterlo en la nevera las dos partes estaban también separadas. Si recuerdas lo que pone la receta, es importante sacudir bien el tarro antes de meterlo en la nevera. Para hacerlo, cierra la tapa con fuerza y sacúdelo durante unos 15 o 20 segundos. Mételo entonces en la nevera. Queremos que se enfríe rápidamente, así que si tu nevera no está
  • Sabe a yogur pero muy poquito:
    • Si lo has dejado fermentando menos de 24 horas, la próxima vez deja que fermente un poco más.
    • Si lo has dejado fermentando 24 horas, aumenta la cantidad de probiótico o cambia de marca.