Quizá no sepas que esta señorita se llama Pilea y se apellida Peperomioides, pero seguro que la has visto, y mucho, por Instagram y Pinterest.

También conocida como planta del misionero o planta china del dinero, esta belleza está en la lista de deseos de cualquier plant lady, si es que no se ha hecho ya con una.

Hasta ahora no era fácil, tenías que conocer a alguien que tuviera una planta y te regalara uno de los bebés que cada cierto tiempo brotan de la tierra o crecen en el tallo. Así conseguí yo mi primera pilea, ¡gracias Anne! La cuestión es que no era una planta muy extendida en estas latitudes, por lo que no era fácil dar con un ‘donante’.

Poco a poco está llegando a nuestro país e imagino que no tardaremos en verla en las floristerías, por lo pronto puedes comprarla online en estas tres webs:

He comprado un par de veces en las dos primeras y os aseguro que todo llega siempre perfectamente empaquetado, por si tuvierais algún reparo a la hora de comprar plantas online. Tengo pendiente hacer un pedido en la tercera, el catálogo es maravilloso.

Esta que veis aquí la compré en Jardinería Kuka. No es una sola pilea, sino muchas en una misma maceta. Venía además cargadita de bebés (¡bonus!) que trasplanté a los pocos días de recibirla y tengo repartidos en varias macetas por toda la casa. Las que tienen ahora a la venta son más pequeñas, espero que algún día vuelvan a tener la grande porque es un espectáculo de planta.

Hace dos días compré otra en Verdecora que estoy esperando impaciente. Por el diámetro de maceta que especifica la web imagino que será de tamaño mediano. En cuanto la reciba os cuento.

Cuidados

Por fin tienes tu adorada planta, ¿y ahora qué?

Reflexionemos antes de continuar sobre un dato estremecedor: la principal causa de muerte de las plantas de interior es el exceso de agua.

Es decir, que la amenaza fundamental no es la negligencia sino el exceso de celo, y esto tiene fácil solución.

Dicho esto, he leído casi de todo sobre los cuidados que requiere esta planta en cuanto a luz y agua, pero me quedo con lo que escuché hace poco en Bloom & Grow Radio, que dedicó un podcast exclusivo a esta planta (sí, escucho podcasts sobre plantas):

  • Luz: mucha luz indirecta, nunca sol directo (esto es aplicable a casi todas las plantas de interior).
  • Rotación: la pilea tiende a inclinarse hacia la luz, gira la maceta cada cierto tiempo para que crezca más recta.
  • Agua: trata a la planta como si fuera una suculenta, es decir, espera a que el substrato esté bien seco. Y te preguntarás, ¿eso es una vez a la semana? ¿una vez cada 10 días? Pues depende de las condiciones de humedad que tengas en casa.
  • Riego por inmersión: cuando llegue el momento de regar, no lo hagas por encima del substrato, sino introduciendo la maceta en un barreño con agua durante unos 10-15 minutos para que la planta absorba el agua que necesita. Esto es lo que recomienda la experta que escuché, pero está claro que puede ser un incordio y no siempre tenemos tiempo para andar arriba y abajo con un barreño. Haz que lo te vaya mejor.
  • Temperatura ambiental: es una planta de interior, su rango ideal está entre 15 y 25 ºC. No le sienta bien bajar de 10 ºC ni tampoco el calor excesivo del verano que tenemos por aquí.
  • Abono: añade un poco de fertilizante al agua cada 3 o 4 riegos, principalmente durante a época de crecimiento, que es de primavera a otoño. Esto no es imprescindible, pero contribuirá a que tu planta crezca más rápido y tenga bebés. Si ves que la planta empeora de aspecto, amarillea o le aparecen manchas marrones, dale un descanso al fertilizante, podrías estar quemando la planta.

Propagación

La pilea es maravillosa hasta para propagarse. Sus activas raíces se nutrirán de la tierra para formar nuevas plantitas que asomarán tímidamente en el substrato. Ash… La emoción que siento cuando veo asomar una baby pilea es solo comparable a la de ver brotar una nueva vara en una orquídea.

Pilea peperomioides

A veces los bebés crecen también en el tallo de la planta, generalmente en la base o en el punto donde anteriormente hubo una hoja que ha caído.

Es posible propagar la planta también a partir de una hoja, pero la tasa de éxito es muy baja. El método consiste en poner una hoja con su tallo en agua, esperar a que crezcan raíces y trasplantar entonces la hoja a una maceta. Esa hoja se marchitará y en algún momento brotará una plantita del substrato.

Yo tengo varias hojas en agua con un montón de raíces, pero todavía no las he trasplantado. Si tengo éxito con este método os lo haré saber.

¿Y qué hay de las semillas? Pues imagino que existirán, pero al parecer las que hay a la venta suelen ser falsas. Realmente la planta es tan activa propagándose a partir de bebés que no merece la pena complicarse la vida intentando conseguir semillas, que después vete a saber qué condiciones necesitan para germinar.

Sobre los bebés que crecen en la maceta o en el tallo, puedes hacer dos cosas:

  1. Dejarlos en la maceta para que sigan creciendo y tener algún día una pilea de varios tallos tan espectacular como la mía (¡yeah!).
  2. Cortar las plantitas con un cuchillo afilado y:
    1. Introducirlas en agua hasta que desarrollen algunas raíces y entonces trasplantarlas a una maceta con el substrato humedecido.
    2. Trasplantarlas directamente a una maceta con el substrato humedecido.

Yo he seguido ambos métodos (a y b) y no he apreciado ninguna diferencia considerable.

El mejor momento para hacer esto es en primavera, y lo más recomendable es esperar a que los bebés midan unos 10 cm. La tarea será mucho más fácil y las posibilidades de supervivencia mucho mayores.

Es cierto que la plantita tendrá un aspecto algo alicaído durante los primeros días después del trasplante. Ten paciencia, irá mejorando en cuanto las raíces se agarren al substrato.

Pilea peperomioides

Crecimiento

La planta crece deprisa durante la primavera y suele entrar en letargia durante el invierno. El calor del verano tampoco le sienta demasiado bien. No desesperes.

Además es normal que las hojas de la parte inferior del tallo se marchiten y caigan.

Perros y gatos

Muchas plantas de interior son tóxicas para perros y gatos, pero al parecer no es el caso de la pilea peperomioides. Otra cosa es que tus animalitos respeten a la planta…

¡Eso es todo! Espero que te animes a hacerte con una pilea y adorarla como se merece.