Este sábado preparé mi primer pan de trigo sarraceno y la verdad es que quedó bastante bien. Es mucho más compacto que un pan tradicional, pero aun así resultó reconfortante. 😋

Los ingredientes eran muy básicos: trigo sarraceno, sal, pipas de girasol y pipas calabaza. Quiero experimentar con otras recetas que incluyen psyllium, semillas de chía, vinagre... ¡Ya os contaré! De momento aquí os dejo esta:

Ingredientes: 2 tazas (375 g) de trigo sarraceno entero, 1 taza (235 ml) de agua, ½ cucharadita (3-4 g) de sal y 45 g de semillas de sésamo (opcional, aunque es una forma genial de añadir un plus de calcio).

Nota: Yo también pensaba que este pan se haría con harina de trigo sarraceno ya molida, pero todas las recetas que encontré empezaban con el grano entero, así que fui obediente.

Instrucciones:

  1. Lava el trigo sarraceno con la ayuda de un colador.
  2. Colócalo en un bol grande y cubre con agua. Déjalo en remojo durante toda la noche.
  3. Al día siguiente, escurre el trigo sarraceno pero no lo enjuagues. Esa substancia pegajosa que lo envuelve es buena para la mezcla.
  4. Pon el trigo sarraceno en la batidora o procesador de alimentos y añade los 235 ml de agua, el sésamo y sal. Bate hasta que se mezcle el trigo sarraceno con el agua. No es preciso que quede exesivamente triturado.
  5. Vierte la mezcla de nuevo en un bol, cubre con un paño de cocina y deja reposar durante 24 horas a temperatura ambiente. En este punto yo añadí algunas semillas de girasol y calabaza y las combiné en la mezcla con una cuchara de madera.
  6. Pasadas las 24 horas, calienta el horno a 215 °C y vierte la masa en un molde engrasado. Yo lo engrasé con ghee.
  7. Colócalo en el horno, en la rejilla central, y hornea durante 35-40 minutos (dependerà del horno, podrían ser incluso 45 minutos). Los bordes deben quedar ligeramente dorados. El centro será lo último en estar listo, así que si ves un lugar húmedo allí, no ha terminado de hornear.
  8. Sácalo del horno y cuando puedas, desmolda sin escaldarte los dedos. Deja enfriar completamente. Lo ideal es sobre una rejilla para que no se humedezca.
  9. Este pan se mantiene durante 3-5 días a temperatura ambiente. Si el pan está menos cocido quedará más húmedo y no durará tanto. Mejor guárdalo en la nevera.
  10. Antes de comerlo de nuevo, corta una rebanada y caliéntala en una sartén, estará mucho más rico.