¡Esto ya parece pan de verdad!

La diferencia respecto al pan de trigo sarraceno que venía haciendo hasta ahora es que he añadido psyllium. 

En mi opinión de panadera dicharachera, el psyllium aporta volumen, reduce humedad y neutraliza el sabor del trigo sarraceno, que tras 24 horas de fermentación puede ser un poco fuerte.

Al ser la masa menos húmeda, puedes meterla en el horno sin tener que usar un molde, así el pan tiene forma de hogaza y las rebanadas tienen un tamaño considerable.

El 100 % de los encuestados (mi señor esposo y mi madre) opina que está más bueno que el que hacía hasta ahora.

Ingredientes:

  • 2 tazas y media (570 g) de trigo sarraceno en grano (¡en grano, no harina!)
  • 1/4 de taza (20 g) de psyllium (yo lo he usado en polvo, tengo que probar a hacerlo con la cáscara, seguramente funcione igual de bien)
  • 1 taza y media de agua (375 ml)
  • 1 cucharada de sal (17 g)
  • 1 cucharada de harina de trigo sarraceno para enharinar el pan antes de meterlo en el horno (opcional)

He reescrito las instrucciones de la receta que seguía hasta ahora porque añadí el psyllium al trigo sarraceno cuando lo tenía en la batidora y no fue una buena idea... El psyllium absorbe el agua rápidamente y la masa se vuelve demasiado densa, incluso para mi Vitamix.

Instrucciones:

  1. Lava el trigo sarraceno con la ayuda de un colador.
  2. Colócalo en un bol grande y cúbrelo con agua. Déjalo en remojo durante toda la noche.
  3. Al día siguiente, escurre el trigo sarraceno pero no lo enjuagues. Esa substancia pegajosa que lo envuelve es buena para la mezcla.
  4. Pon el trigo sarraceno en la batidora o procesador de alimentos y añade la taza y media de agua y la sal. Bate hasta que se mezcle el trigo sarraceno con el agua. No es preciso que quede excesivamente triturado, si ves que quedan algunos granos enteros no pasa nada.
  5. Vierte la mezcla de nuevo en un bol* y añade el psyllium, incorpórandolo a la mezcla con una cuchara de madera. En este punto puedes añadir también algunas semillas de girasol, calabaza, sésamo,... *Yo utilizo un bol de cristal que tiene forma de media esfera. Así la masa toma esa forma durante la fermentación.
  6. Cubre el bol con un paño de cocina limpio y deja reposar la mezcla durante 24 horas a temperatura ambiente o dentro del horno (apagado).
  7. Pasadas las 24 horas, calienta el horno a 175 °C.
  8. Pon un trozo de papel de horno en la bandeja y espolvorea sobre él un poco de harina de trigo sarraceno.
  9. Coloca la masa sobre el papel de horno y dale forma de hogaza con las manos. Si has utilizado un bol como el que te comentaba en el punto 5 apenas tendrás que darle forma.
  10. Espolvorea un poco de harina de trigo sarraceno por encima de la masa, esto es opcional pero le dará un toque rústico a la hogaza.
  11. Haz uno o dos cortes en la hogaza (greñado) para facilitar la cocción y evitar que la hogaza se abra por otros puntos.
  12. Introduce la bandeja en el horno y hornea durante 1 hora y 20 minutos a 175 ºC.
  13. Saca la hogaza del horno y déjala enfriar sobre una rejilla para que la parte inferior no se humedezca.

Una vez frío, consérvalo en la nevera y tuéstalo en una sartén con un poco de AOVE o ghee a medida que quieras consumirlo.

Pan de trigo sarraceno