Ellos: ¡Aguacate! ¡pistacho!
Yo: comed y callad, corcho.

El domingo celebramos el cumpleaños de mi cuñada Anna y preparé este pastel de espinacas, que es una versión de los donuts de espinacas que publiqué hace unas semanas.

Revelé los ingredientes cuando todos se habían comido tan felices la mitad de su trozo (#soymala). Entonces 2 comensales dejaron lo que les quedaba de pastel en el plato alegando diferencias irreconciliables con las espinacas, mientras que los demás repetimos sin dudarlo.

Ingredientes

  • 2 tazas de espinacas crudas
  • ½ de taza de compota de manzana
  • 2 huevos
  • 1 taza de harina de almendra
  • ½ de taza de arrurruz o almidón de tapioca
  • ¼ de taza de harina de coco
  • ½ taza de leche de almendra
  • ¼ de taza de aceite de coco
  • 3 cdas de azúcar de coco
  • 1 cdta de bicarbonato
  • ¼ de cdta de vainilla en polvo
  • ¼ de cdta de sal


Mezcla todos los ingredientes con la ayuda de una batidora y coloca la masa en un molde engrasado. Hornea durante 30 minutos a 175 °C. Desmolda y deja enfriar. Verás que la parte externa del pastel tiene un tono tirando a marrón, pero el interior es verde intenso.

Para hacer la cobertura, derrite pasta de cacao o una tableta de chocolate y viértela sobre el pastel. La mía era de cacao 100 %, así que le añadí un poquito de sirope de algarroba para hacerlo más family-friendly. Darles espinacas y cacao 100 % a la vez me parecía demasiado cruel, incluso para mí.

Además añadí por encima unas fresas laminadas y nibs de cacao.

Refrigera unos 20 minutos para que se endurezca la cobertura y después manténlo a temperatura ambiente, a no ser que haga mucho calor.

Si vas a hacer este pastel para alguien, o los donuts, ¡no le digas los ingredientes! Esto va por mi amiga Olivia, que tiene 3 hijos y a veces parece nueva.

De verdad que está muy rico, y tampoco estamos hablando de ningún ingrediente secreto tipo 'Señoras y Criadas', ¿no?